¿Puede una cuenta de Instagram convertirse en una carrera real? Esa fue la pregunta que recorrió la quinta clase abierta de este ciclo del Máster en Periodismo de Viajes de la School of Travel Journalism, impartida por una estratega de redes sociales, creadora de contenido y profesora de Social Media para Periodistas de Viajes en el máster.
No llegó a las redes sociales por casualidad ni de la noche a la mañana. Contó cómo lo que empezó como un proyecto personal en Instagram terminó convirtiéndose en un negocio rentable, con colaboraciones con oficinas de turismo y campañas de contenido generado por usuarios (UGC). Su relato sirvió para desmontar una idea muy extendida entre quienes empiezan en este oficio: que hace falta un ejército de seguidores para vivir de crear contenido de viajes.
Uno de los ejes centrales de la clase fue justamente ese: cómo construir una marca personal y monetizarla sin depender de cifras astronómicas de seguidores. Insistió en que la constancia, la especialización y una voz reconocible pesan más que la cantidad bruta de audiencia, sobre todo cuando se trabaja con marcas y destinos que buscan autenticidad antes que alcance.
La sesión también dedicó tiempo a una distinción que cada vez importa más en la industria: la diferencia entre marketing de influencers y contenido generado por usuarios. Son dos modelos de colaboración distintos, con expectativas, tarifas y formas de trabajar diferentes, y saber en cuál se está participando cambia por completo cómo se negocia con una marca.
Y de negociar habló bastante. Compartió consejos prácticos sobre cómo poner precio al propio trabajo, cómo acercarse a las marcas sin perder profesionalidad y cómo mantener unos estándares éticos claros en un terreno donde las líneas entre contenido patrocinado y contenido genuino a veces se difuminan.
El hilo conductor de toda la clase fue una idea que conecta directamente con el oficio que se enseña en la Escuela: las redes sociales no son solo un canal de promoción, sino una de las herramientas narrativas más potentes que tiene hoy la próxima generación de periodistas de viajes. Contar una historia de viaje en un feed, en un carrete o en un vídeo corto exige las mismas decisiones editoriales que un reportaje largo: qué mostrar, qué omitir, desde qué ángulo y con qué voz.
Esta clase forma parte de los Open Days de la School of Travel Journalism, un ciclo de clases abiertas y gratuitas impartidas por el profesorado del centro.
Si te interesa profundizar en cómo contar historias de viajes —en redes sociales o en cualquier otro formato— puedes conocer más sobre el Máster en Periodismo de Viajes de la School of Travel Journalism.
