Periodismo Gastronómico: Frases que nos marcan

Por Kimberly Domínguez Medina

Debo comenzar esta reflexión confesando que, aunque el camino de este máster ha sido exigente —sobre todo por lo que implica estudiar mientras crío a dos niños y mantengo un trabajo a tiempo completo—, también ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida profesional. Regresar al ámbito académico no solo ha significado adquirir nuevos conocimientos, sino también reencontrarme con la vocación periodística desde otra perspectiva: la del periodismo gastronómico.

El campus está lleno de profesionales capaces, dispuestos y con los brazos abiertos para apoyar a los estudiantes en el proceso de formación y en el inicio de una carrera especializada. Por esta razón, escoger una sola clase, un solo profesor o incluso una sola frase que haya marcado mi experiencia dentro del programa resulta complicado. Sin embargo, en este ejercicio de reflexión debo reconocer que hubo un momento particular que me permitió aterrizar mis ideas y recuperar la confianza en mi camino profesional. Ese momento ocurrió durante la clase Entrevistas gastronómicas, impartida por la profesora Rosa Rodón.

Aquella clase representó, para mí, una pausa necesaria y un ejercicio de reflexión que me ayudó a poner los pies sobre la tierra. Fue también un recordatorio de que, dentro del periodismo gastronómico, muchas de las barreras que a veces imaginamos no son tan inaccesibles como creemos. La sesión comenzó con una dinámica en la que cada estudiante debía mencionar a la persona de la industria gastronómica que les gustaría entrevistar y explicar las razones detrás de esa elección. Las respuestas fueron diversas, pero todas compartían una admiración profunda por las figuras mencionadas.

Al finalizar la dinámica, la profesora explicó algo que cambió mi perspectiva: en la industria gastronómica, muchas de estas figuras son accesibles. Mientras ella desarrollaba esta idea y comparaba esta industria con otras áreas del periodismo, yo no podía evitar preguntarme internamente: “¿Cómo voy a lograrlo?”. Sin embargo, a lo largo de la clase no solo se abordaron conceptos teóricos, sino también herramientas prácticas para acercarse a estos profesionales, establecer contacto y generar conversaciones significativas.

En ese momento comprendí que estaba regresando a una industria que, más que distante, es cercana. No utilizo el término “familiar” en un sentido afectivo, sino en la manera en que los profesionales de este campo suelen interactuar entre sí: existe una cierta cercanía y camaradería que facilita el intercambio de historias y experiencias.

El entusiasmo con el que la profesora compartía sus ejemplos, fotografías y vivencias profesionales transformó mi perspectiva. Vengo de un periodismo más rudo, en el que tocar puertas y esperar que se abran forma parte del proceso cotidiano, y donde muchas veces enviar correos electrónicos sin respuesta es la norma. Aquella clase, sin embargo, me ofreció un aliento que no sabía que necesitaba y abrió ante mí un mundo de posibles historias.

Comprendí que las entrevistas en el periodismo gastronómico no se limitan únicamente a chefs reconocidos. Cocineros callejeros, pescadores, carniceros y personas que mantienen vivas las tradiciones culinarias de generación en generación también poseen relatos valiosos que merecen ser documentados.

Esa comprensión se convirtió en una herramienta fundamental para mi investigación final: tocar puertas. Gracias a las herramientas impartidas en clase, pude concretar una entrevista que consideraba un sueño: conversar con la chef, líder culinaria y pionera de la gastronomía televisiva en Puerto Rico, Giovanna Huyke. Su aportación y su visión resultaron fundamentales para mi investigación, e incluso algunas de sus respuestas ayudaron a sentar las bases de la línea editorial de mi documental.

Por todo ello, agradezco profundamente a la profesora Rodón, no solo por las herramientas profesionales que compartió con nosotros, sino también por la paz y la confianza que transmitió al comunicarse con sus estudiantes.

Este artículo forma parte de las prácticas realizadas por los alumnos del Máster en Periodismo de Viajes y Máster en Periodismo Gastronómico de la School of Travel Journalism.

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